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Estatutos

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PREÁMBULO

A lo largo de su historia, las Hermandades, Cofradías y Congregaciones de la Semana Santa salmantina han conocido distintos avatares que han contribuido a situarla en la actualidad en una posición a juzgar por algunos inmejorable, lo que la ha llevado a obtener galardones de interés turístico tanto regional, nacional e internacional.

Pero a nadie se le escapa que el fin para el que realmente se fundaron ha de adaptarse a la realidad de nuestros días. Es justo reconocer la importancia que para la sociedad en general y para los cristianos en particular, tienen estas Asociaciones Públicas de Fieles, cuyos miembros han procurado en mayor o menor medida estar al lado de los más desfavorecidos así como trasmitir a lo largo de sus generaciones la devoción a Cristo y a María a través de sus Imágenes Titulares.

Quienes formamos parte de esta Hermandad de Penitencia somos conscientes de las necesidades del siglo XXI y es por ello  por lo que partimos siempre de la base que las Cofradías han de ser elementos dinamizadores dentro de un lugar concreto que la Iglesia nos tiene reservado.

Los distintos elementos que definen a las Cofradías deben ser leídos hoy de acuerdo a las nuevas circunstancias tanto sociales como eclesiales. Las modificaciones introducidas por el Concilio Vaticano II (eclesiología de la comunión, nuevo papel de los laicos, etc.) o las diversas posiciones de la sociedad actual ante la religiosidad popular son datos que las Cofradías de hoy hemos de abordar.

De ahí que el objeto principal de la Hermandad sea el de promover, tributar y propagar CULTO público y solemne a Nuestro Señor Jesucristo y a la Santísima Virgen María, Madre de Dios y de los hombres, bajo de las advocaciones de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo,  considerando los dolores en la Pasión de su divino Hijo, en especial en el amargo trance previo a su Crucifixión en el monte Calvario y, al mismo tiempo, agrupando a cuantos bautizados quieran dar cauce a su vida cristiana, mediante el culto interno y externo, animándolos a un mayor conocimiento y vivencia del mensaje de Jesús, dentro de la comunidad cristiana local y al servicio de la Iglesia Universal.

Este primer y principal fin se verá complementado con: la FORMACION y VIVENCIA cristiana de sus Hermanos, la PROPAGACION DELA DOCTRINA de la Iglesia, la tarea de EVANGELIZACION y la práctica de la CARIDAD y ASISTENCIA SOCIAL, dentro de una colaboración con la Pastoral de la comunidad diocesana.

Los cofrades de esta Hermandad debemos sentirnos, ante todo, personas que hemos aceptado consciente y libremente el Bautismo, siendo elementos vivos dentro de la Iglesia. Nuestra identificación con Cristo será, por tanto, la Palabra de Dios y a través del Magisterio de la Iglesia podremos conocer y acercarnos más a Jesús.

La imagen de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras nos debe hacer recordar al Hijo de Dios que se hizo hombre, asociándose al dolor de los hombres, solidarizándose con los que sufren física y moralmente, para redimirnos de toda situación de muerte y llevarnos a una nueva vida. Los Hermanos hemos de ver en el Misterio de su Imagen lo que, con Jesús y por Jesús, queremos ser para con Dios y para con los hombres: entrega total y generosa hasta el fin, como testimonio de fidelidad y de amor fraterno.

La devoción de los Hermanos a la Madre de Jesús, nos debe llevar a imitar la actitud de María, que supo aceptar la primera a Cristo, comprometiendo su vida con El desde la Encarnación hasta la Cruz. Debe ser nuestro modelo de actitud cristiana, por lo que hemos de manifestarle nuestro cariño y gratitud.

Por todo ello, el Lema de nuestra Hermandad es: “DIOS ES AMOR”. Teniendo en cuenta la advocación a Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y a María Santísima de la Caridad y del Consuelo, la devoción a estas Sagradas Imágenes nos ha de llevar a la práctica permanente de la oración, impulsando así los actos de penitencia y contrición. Admitiendo nuestra condición de pecadores, debemos dedicar nuestro esfuerzo y sacrificio en la promoción del significado más extenso del Amor de Dios:

-          Amor a Dios y a la Virgen María.

-          Amor al prójimo.

-          Oración y Evangelización.

-          Fraternidad.

-          Auxilio y Caridad.

Oración y Evangelización: La Hermandad no puede vivir de espaldas a la liturgia. La penitencia, símbolo indiscutible, debe centrarse en la Palabra y en la conversión. Además de una satisfacción por los pecados o la adhesión al dolor de Cristo, la penitencia ha de tener un significado de conversión interior. Por otro lado, si realmente queremos convertirnos a Cristo y vivir como Cristo en la tierra, resulta necesariamente imprescindible conocer a ese Cristo. Para ello, debemos ser impulsores de la Nueva Evangelización propugnada por el Papa Juan Pablo II y continuada por Benedicto XVI, a través de los correspondientes programas de Formación cofrade. Indiscutiblemente, la fe de los miembros de esta Cofradía debe fundamentarse en la Palabra de Dios aceptada y vivida, debiéndose expresar esto en actitudes acordes con el Evangelio.

Fraternidad:La Hermandad debe entenderse como un espacio de Fraternidad dentro de esta sociedad insolidaria y carente de valores en que vivimos y en la que la falta de amor al prójimo es una de sus características más apremiantes. La ausencia de estos valores nos llevaría a desvirtuar el verdadero sentido y significado de la Cofradía como tal. Debemos por tanto entender la Fraternidad desde dos vertientes: en primer lugar desde la vivencia social de la propia Hermandad y en segundo lugar desde el ámbito cristiano. Tomaremos para ello lo establecido en las Sagradas Escrituras, siguiendo el ejemplo de Jesús Resucitado que nos invita a impulsar un nuevo modelo de relación entre los hombres. El Señor nos da la clave para hacer vivir la Fraternidad: el Perdón.

El amor fraterno, por tanto, ha de ser uno de los distintivos de todos los Hermanos. Entendiendo esto como tal, hará que podamos sentirnos en comunión con quienes comparten nuestra misma fe, debiendo vivir siempre en la humilde actitud de alcanzar del Señor la gracia de cumplir con su mandamiento de “amaos los unos a los otros como yo os he amado”.

Auxilio y Caridad: En un mundo en el que la Iglesia se presenta como instrumento al servicio de la sociedad, no podemos caer en el error de considerar a la Cofradía como una comunidad cristiana que destina sus recursos en su propio beneficio exclusivamente. Ante la sociedad salmantina, debemos ofrecernos como verdadero Auxilio hacia los más desfavorecidos y necesitados, enfermos, pobres, ancianos, etc. que, tal y como recogen las Bienaventuranzas, son considerados los favoritos de Dios. La doctrina social de la Iglesia ha de ser nuestro referente para llevar a cabo este fin principal de la Hermandad.

Como conclusión, debemos afirmar que la intención por la que se funda esta Hermandad de Penitencia no es la de que Salamanca cuente con una nueva Procesión de Semana Santa. Queremos y en ello ha de ir nuestro empeño y compromiso, que la sociedad salmantina se beneficie de nuestra presencia como Asociación Publica de Fieles integrada en la Diócesis de Salamanca y que bajo la devoción a Nuestros Sagrados Titulares, contribuya a impulsar el Amor a Dios, a la Virgen María y al prójimo, fomente la paz y la fraternidad, la oración y la penitencia, la caridad y la solidaridad, viva en comunión con el resto de Hermandades y Cofradías salmantinas y que en una época del año concreta, la Semana Santa, seamos un perfecto espejo donde los demás comprendan la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.

 

TITULO I.-  TITULO, FINES, LEMA, ESCUDO E INSIGNIAS DE LA HERMANDAD

ARTÍCULO I.- Esta Asociación de fieles se denomina “HERMANDAD DE PENITENCIA DE NUESTRO PADRE JESÚS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA CARIDAD Y DEL CONSUELO”, y tiene su sede canónica en la Iglesia del Espíritu Santo, Real Clerecía de San Marcos de Salamanca.

Esta Asociación se regirá por los presentes Estatutos, Reglamentos de Régimen Interno, Normas Diocesanas y por las disposiciones del Derecho Canónico que le sean aplicables.

ARTÍCULO II.- Como asociación pública de fieles es fin principal y específico de esta Hermandad promover, tributar y propagar culto público y solemne a Nuestro Señor Jesucristo y a la Santísima Virgen María, Madre de Dios y de los hombres en su dulcísima y consoladora advocación de la Caridad y del Consuelo, considerando los dolores en la Pasión de su Divino Hijo, en especial el amargo trance previo a su Crucifixión en el monte Calvario, agrupando a cuantos bautizados quieran dar cauce a su vida cristiana, mediante el Culto interno y externo, animándolos a un mayor conocimiento y vivencia del mensaje de Jesús, dentro de la comunidad cristiana local y al servicio de la Iglesia Universal.

La evangelización de sus miembros mediante su formación teológica y espiritual, la propagación de la doctrina de la Iglesia y el ejercicio de la Caridad y Asistencia Social, son también fines de la hermandad.

ARTÍCULO III.- Su Escudo lo constituyen dos óvalos; el de la izquierda, de color rojo sangre de toro, alberga en su interior la Santa Cruz, una corona de espinas, los tres clavos y tres dados, representando atributos previos a la crucifixión del Señor. En el óvalo de la derecha, de color azul cielo, se inserta la “M” mariana, el término “Charitas” y tres estrellas que junto con el color azul representan el cielo de Salamanca.  Entre los citados óvalos, figura en dorado el Cáliz y la Sagrada Forma con las siglas JHS y el Sagrado Corazón. Bajo el Cáliz se sitúa una paloma, representando al Espíritu Santo. Alrededor de los citados elementos, una orla en color de la piedra de Villamayor con flora verde de los Campos de Salamanca, envuelve el conjunto descrito anteriormente, rematándose en la parte superior con la corona real, símbolo de la realeza de la Santísima Virgen.

ARTÍCULO IV.- La insignia de la Hermandad será el Estandarte o Bacalao, que la representa simbólicamente, constituido por una bandera de terciopelo granate en cuyo centro llevará bordado el anagrama o escudo de la Hermandad.

La Medalla de Hermano será el escudo de la hermandad, cuyas dimensiones aproximadamente serán de 6,5 cm. por 5 cm. Estará realizada en metal plateado, excepto la del Hermano Mayor que será dorada. En el reverso llevará en relieve la denominación de la Hermandad. Penderá de un cordón en hilo de color granate y azul, excepto la de los miembros de la Junta de Gobierno cuyo hilo será de color dorado.

 

TITULO II.- DE LA ESPIRITUALIDAD

ARTÍCULO V.- Identificación con Jesucristo y con María. La imagen de Jesucristo representada en Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras nos debe hacer recordar al hijo de Dios que se hizo hombre, asociándose al dolor de los hombres, solidarizándose con los que sufren moral y físicamente, para redimirnos de toda situación de muerte y llevarnos a una vida nueva. Los Hermanos han de ver en el Misterio de su Imagen lo que, con Jesús y por Jesús, quieren ser para con Dios y para con los hombres: entrega total y generosa hasta el fin, como testimonio de fidelidad y de amor fraterno.

En la imagen Dolorosa de María Santísima de la Caridad y del Consuelo, la  devoción de los hermanos a la Madre de Jesús, les debe llevar a imitar la actitud de María, que supo aceptar la primera a Cristo, comprometiendo su vida con Él desde la Encarnación hasta la Cruz. Debe ser nuestro modelo de actitud cristiana, por lo que hemos de manifestarle nuestro cariño y gratitud.

ARTÍCULO VI.- Vida de Hermandad. Los Hermanos han de sentirse, ante todo, personas que han aceptado consciente y libremente su Bautismo, por el que se han incorporado a Cristo y son miembros vivos de su Cuerpo que es la Iglesia.

Es más, han aceptado libremente estos Estatutos y el espíritu de esta Hermandad para vivir con los otros Hermanos en una:

-          Comunidad de fe, fundamentando su vida en la Palabra de Dios, compartiendo la oración, los Sacramentos y todos los actos de culto, y expresando con actitudes personales la presencia del Reino de Dios en nosotros.

-          Comunidad de amor, animados por el espíritu de servicio y con una actitud permanente de solidaridad y de perdón, manifestando a todos los hombres que vivimos en una familia que tiene un solo corazón y una sola alma.

-          Comunidad de trabajo, en servicio de todos nuestros Hermanos, especialmente los más necesitados, colaborando siempre con la Iglesia Local, fortaleciendo y formando a nuestros jóvenes y combatiendo con actitudes y medios evangélicos la miseria, la injusticia y las desigualdades de nuestra sociedad actual.

 

TÍTULO III.-  DE LOS HERMANOS

CAPÍTULO I.- DE LA ADMISIÓN Y JURAMENTO DE LOS HERMANOS

ARTÍCULO VII.- Para ser admitido como miembro de esta Hermandad se requiere estar bautizado, profesar la Religión Católica, no haber sido apartado de la Comunión eclesiástica por censura o rechazo público de fe y no estar legítimamente impedido por el Derecho. La recepción del Bautismo se acreditará con la certificación correspondiente.

ARTÍCULO VIII.- Quien solicitare su ingreso en la Hermandad, reuniendo las condiciones que en el Artículo anterior se prescriben, deberá hacerlo por escrito en impreso oficial facilitado por la Hermandad y debiendo ser presentado al menos por dos Hermanos mayores de dieciocho años y un año de antigüedad, que firmarán asimismo dicha solicitud.

La Hermandad, como Comunidad Cristiana, acogerá solícitamente la petición de ingreso de nuevos Hermanos. Estos, antes de su ingreso, deberán tener un tiempo de formación y preparación espiritual que les ayude a tomar su decisión libre y responsablemente, así como al mejor conocimiento del contenido y del espíritu de estos Estatutos, cuyo cumplimiento deberá prometer si es mayor de dieciséis años.

ARTÍCULO IX.- La solicitud de admisión tendrá que ser verificada e informada por los Secretarios. Tras el informe favorable de los mismos, aquellas solicitudes correspondientes a los candidatos a Hermano que sean mayores de dieciséis años se trasladarán a la persona encargada de la Formación, con objeto de preparar el curso previo a la admisión.

En la admisión de menores de dieciséis años la solicitud se hará por sus padres, tutores o padrinos quienes en su nombre se comprometerán. No obstante, al cumplir los dieciséis años tendrán que asistir al curso de Formación, previo al Juramento de Estatutos.

ARTÍCULO X.- A los efectos del Curso de Formación, la Secretaría de la Hermandad facilitará el texto de los Estatutos y de los Reglamentos de Régimen Interno a los aspirantes a Hermano. Sólo cuando los conozcan íntegros y profundamente y hayan demostrado con su constancia en la asistencia al curso formativo que a tal fin se organice, su interés y voluntad de pertenecer a la Hermandad, los Secretarios, tras el informe favorable de la persona promotora de Formación, propondrán a la Junta de Gobierno su admisión. Dicho acuerdo de admisión deberá constar en Acta.

ARTÍCULO XI.- Admitido el candidato, será citado por el Secretario mediante oficio, para que preste Juramento ante Nuestras Sagradas Imágenes, adquiriendo, desde el momento de su Jura, la condición de Hermano, procediéndose a su inscripción en el Libro Registro de Hermanos. La antigüedad comenzará a contarse desde este momento, si bien la numeración de los que han prestado Juramento, se hará en el Libro Registro de Hermanos conforme a la fecha de presentación de la solicitud.

El acto de Juramento, al que serán citados también aquellos Hermanos que hayan cumplido los dieciséis años, tendrá lugar, normalmente, en la festividad de las imágenes titulares, debiendo estar presente el Director Espiritual, el Hermano Mayor o quien le sustituya y el Secretario, así como el mayor número de miembros de la Junta de Gobierno.

Si en el plazo de cuatro meses, el candidato no presta Juramento sin alegar causa justa, quedará sin efecto su solicitud.

 

CAPÍTULO II.- DE LOS DERECHOS, DEBERES Y OBLIGACIONES DE LOS HERMANOS.

ARTÍCULO XII.- Todos los Hermanos, conforme a los preceptos de estos Estatutos, tienen los mismos derechos, deberes y obligaciones.

Todo Hermano, por el hecho de serlo, tiene el deber de observar los Estatutos y los Reglamentos de Régimen Interno de la Hermandad y asistir a los cultos y actos organizados por la misma. También tiene el deber de comprometerse como auténtico cristiano dando testimonio de ello y ejerciendo una permanente labor apostólica.

ARTÍCULO XIII.- Los Hermanos están obligados a satisfacer las cuotas ordinarias y extraordinarias aprobadas en Cabildo General.

Los mayores de dieciséis años y con un año de antigüedad en la Hermandad, tienen el derecho y el deber de asistencia, con voz y voto, a los Cabildos Generales, tanto Ordinarios como Extraordinarios.

También tienen derecho a solicitar la celebración de Cabildo General Extraordinario, según lo establecido en el Artículo XLIII.

Igualmente, tienen el derecho y el deber de participar tanto en los cultos internos como externos de la Hermandad.

Los mayores de dieciséis años tendrán el deber de participar anualmente en alguno de los proyectos de Asistencia Social y Caridad en los que esté implicada la Hermandad. Esta colaboración les distinguirá como auténticos cristianos, constituyendo un nexo de unión en la manifestación pública de fe que realizará en la Estación de Penitencia que efectuará la Hermandad en cada Semana Santa.

Tienen la obligación de comunicar a la Secretaría de la Hermandad cualquier cambio de domicilio, así como cualquier modificación en los datos que sea de interés para la Hermandad.

Al ocurrir el fallecimiento de un Hermano, y una vez que la Junta de Gobierno tenga conocimiento del mismo, se celebrará Santa Misa en sufragio de su alma, comunicándose fecha y hora a la familia del Hermano Difunto.

ARTÍCULO XIV.- El título de Hermano de Honor o cualquier otro honorífico de la Hermandad sólo podrá concederse por el Cabildo General, a quienes siendo Hermanos efectivos se hayan distinguido por su especial dedicación a la Hermandad.

El título de Hermano Honorario de la Hermandad sólo podrá concederse por el Cabildo General, a aquellas personas físicas que no sean miembros de la Hermandad, así como a personas jurídicas e instituciones.

 

CAPÍTULO III.- DE LA SEPARACIÓN DE LOS HERMANOS

ARTÍCULO XV.- Los Hermanos dejarán de pertenecer a la Hermandad en los siguientes casos:

  1. Fallecimiento.
  2. Renuncia: Se entiende que renuncia a seguir perteneciendo a la Hermandad, el Hermano que así lo hiciera saber de modo expreso, por escrito, a la Junta de Gobierno.
  3. Separación definitiva.

Los Hermanos que con arreglo al canon 316.1 del Código de Derecho Canónico se aparten del contenido del Artículo VII, serán expulsados de la Hermandad.

El Hermano que, sin causa justificada, ni alegar excusa razonable, deje de satisfacer las cuotas ordinarias y extraordinarias correspondientes a dos años, se entiende que renuncia a su condición de Hermano, y debe, por tanto, procederse a declarar la separación definitiva de la Hermandad. Antes, será preceptivo el oportuno requerimiento, el cual se llevará a efecto mediante cualquier medio que acredite el acto de remisión y se justifique su recepción o la negativa a recibirlo, dirigiéndose el escrito al último domicilio que exista en la Secretaría de la Hermandad, haciéndosele saber la anormalidad de su situación y previniéndole que, en caso de no ponerse al corriente de pago, podrá acordarse la separación definitiva de la Hermandad.

No obstante, si el impago de las cuotas se debe a dificultades económicas podrá exponer su situación al Diputado de Caridad, quien dará traslado a la Junta de Gobierno, la cual podrá dispensar del pago de las cuotas de forma temporal y por el periodo que determine.

 

CAPÍTULO IV.- DE LAS SANCIONES A LOS HERMANOS.

ARTÍCULO XVI.- Los Hermanos podrán ser sancionados por vulnerar el cumplimiento de estos Estatutos, de los Reglamentos de Régimen Interno y de los acuerdos adoptados en los Cabildos tanto Generales como de la Junta de Gobierno; por perturbar el orden en los actos públicos y privados celebrados por la Hermandad, y por ofender o desprestigiar con su conducta el buen nombre de la Institución.

Las sanciones podrán consistir en amonestación, inhabilitación temporal de sus derechos y, en caso de suma gravedad, separación de la Hermandad.

Para sancionar a un Hermano se requerirá la instrucción de un expediente que se abrirá, previo acuerdo de la Junta de Gobierno, de oficio o a instancia de parte. Dicho expediente comenzará con la amonestación caritativa del Hermano Mayor asistido del Secretario. El hermano requerido puede asistir acompañado de otro Hermano, mayor de edad, si es su deseo. Debe quedar constancia escrita de haber hecho la amonestación, aunque sin especificar los motivos de la misma si es de carácter reservado. El Hermano Mayor y el Secretario darán cuenta a la Junta de Gobierno de la amonestación practicada.

Si la amonestación no fuera eficaz se seguirá el expediente ordenado por la Junta de Gobierno. Ésta nombrará Instructor y Secretario, quienes notificarán al expedientado los cargos que se le imputan. Se le concederá un plazo de diez días para alegaciones que deberán realizarse por escrito. Se celebrará reunión con el interesado, para aclarar dichas alegaciones, pudiendo el mismo asistir acompañado de otro Hermano mayor de edad, quien le podrá ayudar o asesorar. Tras los trámites probatorios oportunos  y una vez concluida la sesión, el Instructor expondrá por escrito a la Junta de Gobierno su propuesta de resolución para la adopción del acuerdo pertinente. La Junta de Gobierno, tras el informe del Instructor, acordará la decisión que corresponda, tomando en consideración la gravedad de la falta. Dicho acuerdo habrá de ser comunicado por escrito al hermano, quien podrá hacer uso de los recursos que el Derecho Canónico le confiere.

Para proceder a la separación definitiva de un Hermano se requerirá, tras haber seguido el procedimiento establecido en este Artículo y en el canon 316.2 del Código del Derecho Canónico, además del acuerdo de la Junta de Gobierno, el Visto Bueno del Director Espiritual de la Hermandad.

El Secretario de la Hermandad cuidará de que en el Libro de Actas de los Cabildos de la Junta de Gobierno sólo conste la apertura del expediente y, en su caso, la sanción y no las causas y demás datos que obrarán en el expediente abierto al efecto que será guardado en el Archivo de la Hermandad.

 

TITULO IV.- DE LA VIDA DE LA HERMANDAD

CAPÍTULO I.- DE LA VIDA ECLESIAL Y DIOCESANA.

ARTÍCULO XVII.-La Hermandad ha de vivir su realidad eclesial en estrecha comunión con el Excelentísimo y Reverendísimo Sr. Obispo de Salamanca, de quién recibe su misión.

Las relaciones directas con la Curia Diocesana se encauzarán a través del Delegado de Apostolado Seglar y en el caso oportuno con el Presidente de la Junta de Cofradías, Hermandades y Congregaciones de Semana Santa de Salamanca.

CAPÍTULO II.- DE LA DIRECCIÓN ESPIRITUAL.

ARTÍCULO XVIII.- Para la orientación y fomento de la vida espiritual, la Hermandad estará asistida por un Director Espiritual, correspondiendo al Sr. Obispo tanto su nombramiento, después de oír cuando sea conveniente a la Junta de Gobierno, como su remoción.

Son funciones del Director Espiritual:

  1. Ejercer el misterio pastoral a favor de la Hermandad y de los miembros de la misma.
  2. Asistir, cuando lo estimo oportuno, a los Cabildos Generales y de Junta de Gobierno, con voz, pero sin voto.
  3. Dar su parecer y visto bueno en todo lo referente a actos de culto, proclamación de la palabra de Dios, formación cristiana de los Hermanos y obras de apostolado y caridad.
  4. Cuantas le sean atribuidas en su nombramiento.

CAPÍTULO III.- DE LA FORMACIÓN DE LOS HERMANOS.

ARTÍCULO XIX.- Las enseñanzas y directrices del Magisterio de la Iglesia en relación con el mundo actual hacen que la Hermandad reconozca y encuentre en el compromiso de la formación de los Hermanos una condición imprescindible y decisiva para poder ser un cauce válido y eficaz de vida cristiana y de la Nueva Evangelización.

ARTÍCULO XX.- Todo Hermano, al incorporarse a la Hermandad, se compromete formalmente a asumir la responsabilidad de la propia formación, humana, cristiana y cofrade, que le pueda ayudar a ser un verdadero Misionero de la Caridad, siguiendo las estructuras y cauces formativos que la propia Hermandad le ofrezca.

ARTÍCULO XXI.-La Junta de Gobierno tiene la responsabilidad de ofrecer cauces de formación a la hermandad en un doble sentido:

Ante todo, en relación con ella misma, programando a lo largo del año momentos de formación espiritual en general, y de formación específica para ayudar a sus miembros al mejor desempeño de los cargos que se le han confiado.

En segundo lugar, creando todos aquellos instrumentos y cauces de formación que aseguren el logro de buenos resultados en este aspecto decisivo en la vida de la Hermandad. A estos efectos, se dedicará especial atención a aquellos jóvenes cuya edad esté comprendida entre los 14 y los 16 años. A partir de esta edad, y en comunión con la Delegación Diocesana de Pastoral Universitaria, los jóvenes de la hermandad recibirán la formación específica que les ayude a confirmar su fe y a consagrarse como verdaderos discípulos de Cristo.

 

CAPÍTULO IV.- DE LOS CULTOS DE LA HERMANDAD.

ARTÍCULO XXII.- Los cultos internos, siempre solemnes, serán los siguientes:

A fin de fomentar la Eucaristía dominical y vivir el domingo como “Día del Señor” y día de comunión fraterna, los miembros de esta Hermandad están invitados a participar en la Eucaristía dominical que se celebrará en la Iglesia del Espíritu Santo, Sede Canónica de la Hermandad, así como en aquellas otras celebraciones litúrgicas que se convoquen.

En Cuaresma, tendrá lugar Solemne Quinario en honor de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, terminando el segundo domingo de ésta, con Solemne Función y Besamanos de la Imagen.

También en tiempo de Cuaresma, se celebrará Solemne Septenario Doloroso en honor de Nuestra Excelsa Madre y Señora María Santísima de la Caridad y del Consuelo, que terminará el cuarto Domingo de Cuaresma con Solemne Función, en la que los hermanos realizarán su Protestación Pública de Fe. El Septenario comenzará con el rezo del Santo Rosario, concluyendo con la Salve Cantada.

Previa a la realización de la Estación de Penitencia, todos los hermanos participarán en la Celebración Comunitaria de la Penitencia, paso previo que nos permitirá alcanzar la gracia necesaria para realizar la salida procesional en autentica comunión con el espíritu cristiano.

Durante los días 6, 7 y 8 de Diciembre se celebrará Solemne Besamanos a María Santísima de la Caridad y del Consuelo, finalizando el día 8, Festividad de la Inmaculada Concepción de María, con Misa Solemne en su honor.

La Hermandad celebrará Santa Misa en sufragio de las almas de los Hermanos difuntos el primer domingo del mes de Noviembre de cada año.

ARTÍCULO XXIII: El principal acto de culto externo de esta Hermandad es la Estación de Penitencia que, anualmente, hará a la Santa Iglesia Basílica Catedral Nueva de Salamanca con sus Imágenes Titulares de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo, para meditar y considerar el trance del despojo de las vestiduras a Nuestro Señor Jesucristo, a la vez que reflexionar sobre los Dolores que sufrió Nuestra Madre de la Caridad y del Consuelo y, como consecuencia, deducir provechosas enseñanzas para la vida espiritual, logrando el fruto de santificación deseado.

ARTÍCULO XXIV: Podrán formar parte en la Estación de Penitencia todos los Hermanos que ya hayan recibido por primera vez el sacramento de la eucaristía y que se encuentren con capacidad física suficiente para realizarla en su totalidad.

Así mismo, para poder formar parte del cortejo procesional, será necesario que los hermanos estén al corriente de la cuota anual contemplada en el Artículo XIII de los presentes Estatutos.

ARTÍCULO XXV: Al Hermano Mayor o a quien le sustituya en la Estación de Penitencia, le corresponde la dirección y gobierno de la misma, debiendo todos guardar y cumplir cuanto disponga. Por delegación de aquél, el Diputado Mayor de Gobierno velará por el buen orden de la Cofradía. Para el correcto desarrollo de la Estación de Penitencia, la Hermandad se dotará del correspondiente Reglamento de Culto Externo.

ARTÍCULO XXVI: La hora de salida, itinerario y hora de entrada en la Sede Canónica correspondiente, será la que acuerde la Junta de Gobierno, dando conocimiento de ello a la Autoridad Eclesiástica y Junta de Cofradías, Hermandades y Congregaciones.

ARTÍCULO XXVII: Si por razones meteorológicas o por cualquier causa de fuerza mayor la Junta de Gobierno, reunida en Cabildo extraordinario convocado al efecto por el Hermano Mayor o quien le sustituya, decidiera suspender la Estación de Penitencia, se celebrará un acto de piedad con participación de todos los Hermanos presentes, finalizando con el rezo del Credo, Salve y Padre Nuestro por los hermanos difuntos.

ARTÍCULO XXVIII: El segundo viernes de Cuaresma se celebrará piadoso ejercicio de Vía Crucis, con la Bendita Imagen de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras. La organización y el desarrollo de este Vía Crucis, estará regulado en el Reglamento de Cultos Externos de la Hermandad.

ARTÍCULO XXIX: Para organizar otras actividades o actos de culto público fuera del Templo, la Hermandad deberá contar con la autorización del Vicario General, más la correspondiente de carácter civil, en su caso.

 

CAPÍTULO V.- DE LA CARIDAD Y LA ASISTENCIA SOCIAL.

ARTÍCULO XXX:La Caridad viva, activa y esperanzada, como expresión del Mandato de Cristo, es uno de los fines primordiales por los que se funda esta Hermandad. En consecuencia, la Hermandad estará siempre dispuesta a prestar ayuda moral o material, tanto a los propios Hermanos necesitados como a otras personas o instituciones que la demanden, siendo sensibles a las nuevas situaciones de pobreza y necesidad de nuestra sociedad.

ARTÍCULO XXXI: La Hermandad canalizará su compromiso de caridad, tanto asistencial como promocional, a través de la Asistencia Social. Cuidará de ofrecer ocasiones frecuentes de encuentro entre todos los Hermanos para que se conozcan y se fomente la convivencia, creando ese espíritu alegre de fraternidad que haya que todos ellos se sientan unidos entre sí por el Espíritu de Jesús, en cumplimiento de la advertencia del Divino maestro: “… EN ESTO CONOCERÁN QUE SOIS MIS DISCÍPULOS”. 

ARTÍCULO XXXII: A fin de que el compromiso de Caridad sea una realidad práctica y efectiva en nuestra Hermandad, se destinará al menos el veinte por ciento de la cuota de cada hermano, a los fines específicos de la Asistencia Social. También se destinarán a la Asistencia Social todas aquellas aportaciones que reciba la Hermandad con ese fin específico. Todo lo correspondiente a la regulación de este capítulo, vendrá establecido en el Reglamento Interno de Asistencia Social y Caridad.

 

CAPITULO VI.- DE OTRAS ACTIVIDADES

ARTÍCULO XXXIII:La Hermandad asistirá corporativamente a la Procesión del Santísimo Corpus Christi de la Santa Iglesia Basílica Catedral de Salamanca. Asimismo, podrá asistir tanto a aquellos actos, cultos y procesiones a los que fuere invitada y así lo acordase la Junta de Gobierno.

ARTÍCULO XXXIV: Los Hermanos, al cumplir los veinticinco años de su permanencia ininterrumpida en la Hermandad, recibirán el Diploma conmemorativo de tal efeméride. La entrega del mismo tendrá lugar el día de la festividad de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, en la Solemne Misa en su Honor.

ARTÍCULO XXXV: Los Hermanos, al cumplir los cincuenta años de su permanencia ininterrumpida en la Hermandad, recibirán la Medalla conmemorativa de tal efeméride. Dicha Medalla será de plata y llevará grabada en el reverso sus iniciales y el año de su aniversario; el cordón será trenzado de tres hilos, uno en color morado y dos en hilo de oro. Esta medalla será de uso personal e intransferible. La entrega de la misma tendrá lugar el último día del Solemne Septenario en honor de María Santísima de la Caridad y del Consuelo.

Por su parte, en este mismo acto, los Hermanos que cumplan los setenta y cinco años de su permanencia ininterrumpida en la Hermandad, recibirán diploma conmemorativo de tal efeméride.

 

 

TITULO V. DEL GOBIERNO Y RÉGIMEN DE LA HERMANDAD

ARTÍCULO XXXVI:La Hermandad estará regida por el Cabildo General y por el Cabildo de Junta de Gobierno, los cuales conformarán su actuación a las prescripciones contenidas en estos Estatutos y en los Reglamentos de Régimen Interno.

CAPITULO I.- DE LOS CABILDOS GENERALES

ARTÍCULO XXXVII: El Cabildo General es aquella reunión de Hermanos, convocados al efecto, que se constituye en asamblea para deliberar y decidir sobre asuntos de su competencia, ostentando la plena soberanía, con la debida sujeción a estos Estatutos y a cuantas disposiciones le sean aplicables.

Al Cabildo General podrán concurrir, con voz y voto, todos los hermanos mayores de dieciséis años y con un año de antigüedad en la Hermandad. Los hermanos menores de dicha edad, podrán asistir con voz pero sin voto.

A estos efectos, el Secretario citará a todos los Hermanos comprendidos en el párrafo anterior, con quince días como mínimo de antelación y haciendo constar en dicha citación el Orden del Día.

Será presidido por el Hermano Mayor, acompañado del Director Espiritual, quien le asesorará en los asuntos de su competencia.

El Director Espiritual o el Hermano Mayor abrirá el Cabildo con la invocación “Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar y la Pura y Limpia Concepción de María Santísima, Señora Nuestra” y lo cerrará con un Padre Nuestro y un Ave María.

ARTÍCULO XXXVIII: Serán de la exclusiva competencia del Cabildo General, con sujeción en su caso, a la posterior revisión, confirmación o aprobación por parte de la Autoridad Eclesiástica competente:

  1. Aprobación del Acta del Cabildo anterior.
  2. Aprobación de las cuentas anuales.
  3. Aprobación de las cuotas de Hermanos, tanto ordinaria como extraordinaria.
  4. Aprobación del presupuesto de ingresos y gastos.
  5. Modificación del Escudo de la Hermandad.
  6. Modificación del Título de la Hermandad.
  7. Restauración de las Imágenes Titulares.
  8. Revisión y modificación de los Estatutos.
  9. Aprobación de los Reglamentos de Régimen Interno, así como revisión, modificación y dispensa, en su caso, de las normas recogidas en los mismos.
  10. Concesión de cualquier titulo honorífico, incluidos los de Hermano de Honor y Hermano Honorario.
  11. Aprobación, a propuesta de la Junta de Gobierno, de la enajenación de bienes que constituyen el patrimonio estable conforme al canon 1290 y ss. del Código de Derecho Canónico.
  12. Elección del Hermano Mayor y Junta de Gobierno.

Cualquier asunto distinto de los anteriores será de la competencia de la Junta de Gobierno, salvo que el Hermano Mayor estimase procedente su deliberación y aprobación por el Cabildo General.

Los acuerdos de los Cabildos Generales serán tomados por mayoría absoluta de los asistentes. Sus acuerdos obligarán a todos los Hermanos, incluso a los no asistentes, y a los que hubieren manifestado su disconformidad.

Sólo se podrán someter a votación aquellos asuntos que figuren en el Orden del Día.

ARTÍCULO XXXIX: Los Cabildos Generales podrán ser Ordinarios y Extraordinarios. Son Ordinarios el Cabildo de Cuentas y el Cabildo de Elecciones; son Extraordinarios aquéllos que se convoquen y celebren para decidir sobre asuntos que por su urgencia no puedan esperar a la celebración del Cabildo Ordinario.

ARTÍCULO XL: En los cabildos Ordinarios constará como primer punto del Orden del Día la lectura del Acta del Cabildo Ordinario anterior, y la del Cabildo Extraordinario si se hubiese celebrado.

Se levantará Acta de cada sesión con las circunstancias de lugar y tiempo, puntos sometidos a deliberación, forma y resultado de la votación y contenido del acuerdo, pudiendo cualquier Hermano hacer constancia del voto contrario y la justificación del mismo.

Las actas serán firmadas por el Secretario de la Hermandad con el Visto Bueno del Hermano Mayor y se insertarán en el Libro Oficial de Actas de Cabildos Generales.

ARTÍCULO XLI: Cabildo General Ordinario de Cuentas. El ejercicio de la Hermandad tendrá una duración que va del uno de octubre al treinta de septiembre, ambos inclusive. Por tanto, el Cabildo Anual de Cuentas se celebrará en la primera quincena del mes de noviembre, llevándose las cuentas cerradas al treinta de Septiembre anterior.

En dicho Cabildo, el Secretario leerá la Memoria anual del ejercicio anterior, previamente aprobada por la Junta de Gobierno.

El Mayordomo presentará las cuentas de la Hermandad para su aprobación por el Cabildo. Dichas cuentas habrán sido revisadas y firmadas previamente por los Censores de Cuentas y aprobadas por la Junta de Gobierno. Con una antelación de quince días naturales a la fecha de celebración del Cabildo, las cuentas con sus respectivos justificantes deberán estar a disposición de los hermanos para su conocimiento.

Asimismo, el Mayordomo dará lectura del Presupuesto General del ejercicio siguiente que previamente habrá aprobado la Junta de Gobierno.

En este Cabildo General Ordinario de Cuentas se elegirán dos Censores de Cuentas de entre los hermanos/as que se presenten voluntarios y que sean mayores de 18 años. Su mandato será por el periodo de un año

ARTÍCULO XLII: Cabildo General Ordinario de Elecciones.

De la Convocatoria:

  1. Se celebrará cada cuatro años durante el mes de noviembre, y en el mismo se elegirá la nueva Junta de Gobierno globalmente, en candidaturas cerradas y completas, y en votación secreta.
  1. Tienen derecho a votar todos los Hermanos que, en el día señalado para la elección, hayan cumplido los dieciséis años de edad, y cuenten al menos con un año de antigüedad en la Hermandad.
  1. La Junta de Gobierno, con una antelación como mínimo de dos meses a la fecha de celebración del Cabildo General de Elecciones, se reunirá en Cabildo de Convocatoria con el específico fin de determinar la fecha, lugar y hora en que hayan de celebrarse las Elecciones, y comunicará oficialmente estos datos a la Delegación del Apostolado Seglar.
  1. El Secretario, en nombre de la Junta de Gobierno, actualizará el Censo de votantes, que se expondrá al conocimiento de los Hermanos en la Secretaría de la Hermandad durante veinte días naturales, después de la celebración del Cabildo de Convocatoria de Elecciones.
  1. El censo de votantes comprenderá a todos y sólo los Hermanos que el día de la fecha de las Elecciones tengan derecho a voto, especificando, nombre y apellidos, fecha de nacimiento, fecha de alta en la Hermandad y número del Documento Nacional de Identidad.
  1. Una vez incluidas las reclamaciones admitidas al censo electoral, el Hermano Mayor convocará a todos los Hermanos con derecho a voto, mediante citación hecha por escrito por el Secretario. Desde este momento, quedará abierto el plazo de presentación de candidatos que se cerrará cuarenta días naturales antes de la celebración del Cabildo.

De las Candidaturas:

  1. Para formar parte de la Junta de Gobierno, además de las condiciones generales que para pertenecer a la Hermandad se especifican en el Artículo VII, deberán reunirse las siguientes:

-          Distinguirse por su vida cristiana personal, familiar y social, así como por su vocación apostólica.

-          Ser mayor de dieciocho años y con tres, como mínimo de antigüedad en la Hermandad.

-          Residir en un lugar desde el que sea posible cumplir con la misión relativa a su respectivo oficio.

-          No ejercer cargo de dirección en Partido Político, o ser autoridad ejecutiva política en el ámbito nacional, autonómico, provincial o municipal.

-          No ser miembro de otra Junta de Gobierno de una Hermandad o Cofradía.

  1. El candidato a Hermano Mayor, además de poseer en sumo grado estas condiciones y cualidades, debe tener cumplidos los veinticinco años de edad y cuatro de antigüedad en la Hermandad.
  1. Los candidatos que se presenten habrán de hacerlo por escrito a la Junta de Gobierno, recibiendo del Secretario, la certificación de dicha presentación. Los candidatos a Hermano Mayor deberán hacerlo constar expresamente.
  1. Concluido el plazo de presentación de candidatos, el Secretario, elaborará una relación de los candidatos presentados, que será sometida a la deliberación de la Junta de Gobierno para la comprobación por ésta de la idoneidad de los mismos, conforme al Artículo VII y al actual. Una vez constatada la idoneidad de los presentados, se hará pública la relación de los mismos en el Tablón de Anuncios de la Hermandad, para conocimiento de los Hermanos, especificando en todo caso quienes se presentan al cargo de Hermano Mayor.
  1. A cuantos candidatos se presenten a Hermano Mayor, el Secretario deberá facilitar cuantos datos del censo de votantes le sean requeridos.
  1. En el plazo de una semana desde la publicación de la lista de candidatos, los presentados a Hermano Mayor formarán su candidatura de entre los aceptados como idóneos, y la presentarán en la Secretaría de la Hermandad. El Secretario dará conocimiento a los Hermanos de tales candidaturas mediante exposición de las mismas en el tablón de anuncios de la Hermandad. Ningún Hermano podrá formar parte de más de una de las candidaturas que se presenten.

Del proceso de Votación

  1. La Junta de Gobierno constituirá la Mesa Electoral, que estará formada por Hermanos nombrados por la propia Junta que no sean candidatos, y estará presidida por el Director Espiritual de la Hermandad.
  1. Antes de proceder a la votación, cada candidatura podrá nombrar un Interventor que la represente.
  1. La Mesa Electoral estará constituida permanentemente, al menos en la mayoría de sus miembros y durante el tiempo que la Junta de Gobierno haya estimado necesario y anunciado en la citación del Cabildo, pudiéndose ampliar el plazo por indicación del Director Espiritual de la Hermandad.
  1. La votación se hará por el sistema de papeletas y personalmente por cada votante, que estará obligado a exhibir su Documento Nacional de Identidad y en su defecto el Pasaporte o el Permiso de Conducir, siendo la papeleta introducida en la urna por el Presidente de la Mesa Electoral o por cualquier otro componente de la misma en que aquel hubiere delegado.
  1. Los Hermanos que por enfermedad o ausencia se vieren imposibilitados para asistir al Cabildo General de Elecciones, podrán ejercer su derecho al voto mediante su emisión por correo, solicitándolo previamente por escrito a la Secretaría de la Hermandad.
  1. La papeleta de votación de cada candidatura y la papeleta en blanco, así como los sobres destinados para emitir el voto por correo, les serán facilitados por la Secretaría de la Hermandad a aquellos Hermanos que los hubieran solicitado.
  1. Se entiende por ausente a estos efectos, los enfermos y los Hermanos que tengan su residencia fuera de la Ciudad de Salamanca, y así conste en el Censo de la Hermandad.
  1. La emisión del voto por correo se hará por medio de la papeleta de votación en sobre cerrado; dicho sobre, a su vez, vendrá dentro de otro en el que deberá incluirse fotocopia del Documento Nacional de Identidad en todos los casos. En el remite de este sobre debe consignarse con claridad el nombre y apellidos del votante y enviarse por correo certificado con acuse de recibo. La papeleta de votación de cada candidatura y la papeleta en blanco, así como los sobres destinados a emitir el voto por correo, les serán facilitados por la Secretaría de la Hermandad a los Hermanos que previamente lo hubieren solicitado por escrito.
  1. Los votos por correo deberán estar en poder de la Secretaría de la Hermandad cuarenta y ocho horas antes de comenzar el Cabildo, levantándose Acta de la recepción que será firmada por el Secretario, el Vicesecretario y el Visto Bueno del Mayordomo. Tales votos serán custodiados bajo la responsabilidad del Secretario dentro de la propia Hermandad y con la diligencia y seguridad requeridas.

10.  Antes de proceder al escrutinio, se nombrarán varios escrutadores de entre los Hermanos asistentes, que no sean miembros de la Junta ni candidatos, que realizarán el escrutinio junto con los componentes de la Mesa Electoral.

11.  Concluido el plazo fijado para ejercer el voto personal, el Secretario presentará al Presidente  de la Mesa Electoral los sobres con los votos emitidos por correo con su Acta correspondiente. En este momento la Mesa Electoral verificará los votos emitidos por correo y la documentación exigida, verificando que no hubieran votado personalmente e introduciendo el sobre con la papeleta de votación en la urna.

12.  El voto emitido por correo que por cualquier circunstancia no reúna las condiciones establecidas, así como el voto personal que lleve dos o más papeletas dentro del sobre, o cuya papeleta lleve enmiendas o tachaduras, serán considerados nulos. La Mesa Electoral, en pleno, resolverá cualquier otro caso de duda sobre la validez de los votos.

13.  Conforme a lo establecido en el c. 119 del Código de Derecho Canónico, para que resulte elegida una candidatura será preciso alcanzar la mayoría absoluta de votos de los presentes; después de dos escrutinios ineficaces, se llevará a cabo una nueva votación sobre los dos candidatos que hayan obtenido el mayor número de votos, o si son más, sobre los dos de más edad; después del tercer escrutinio, si persiste el empate, queda elegido el de más edad.

De la Proclamación y Confirmación de la nueva Junta de Gobierno

  1. La Mesa Electoral, si la elección ha sido eficaz, proclamará los elegidos, pero la elección no surtirá efecto hasta que la Autoridad Eclesiástica los haya confirmado, para lo cual, el Hermano Mayor elegido, por sí o por medio del Secretario saliente, deberá solicitar la confirmación en el plazo máximo de ocho días, acompañando el Acta del Cabildo General de Elecciones.
  1. Una vez recibida su confirmación, el Hermano Mayor señalará la fecha de la toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno que se celebrará en un plazo máximo de diez días a partir de la notificación oficial de la confirmación, a cuyos efectos se celebrará la Sagrada Eucaristía oficiada por el Director Espiritual, ante las Imágenes Titulares, realizándose al Ofertorio el juramento de sus cargos según fórmula que se incluye como anexo a estas reglas.
  1. En el plazo de quince días desde la toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno, ésta se reunirá en Cabildo de Toma de posesión al que asistirán los miembros de la Junta de Gobierno saliente y entrante, durante el cual los distintos cargos harán entrega a sus sucesores de los Libros de Cuentas, Inventario, Libros de Actas, Registro de Hermanos, así como los correspondientes documentos que permitan la continuidad del funcionamiento de la Hermandad.
  1. El Secretario comunicará al Vicario General la composición de la nueva Junta de Gobierno para su conocimiento y publicación, si procede, en el Boletín Oficial del Obispado, así como a la Junta de Cofradías, Hermandades y Congregaciones de Semana Santa, a los efectos oportunos.

ARTÍCULO XLIII: Cabildo General Extraordinario. Será convocado por el Hermano Mayor cuando lo estimare oportuno, o así lo considerasen dos tercios de la Junta de Gobierno, o lo solicitaren por escrito un número de Hermanos no inferior al veinticinco por cierto del último Censo electoral. En este último caso, en el escrito de solicitud figurará el motivo de la petición que será el único punto del Orden del Día; dicho escrito tendrá que venir firmado por todos los solicitantes y acompañado de las fotocopias del Documento Nacional de Identidad de los mismos.

Al recibirse dicha petición, el Hermano Mayor pondrá en conocimiento de la Junta de Gobierno la solicitud en el plazo de siete días y convocará Cabildo Extraordinario dentro de los quince días posteriores.

 

CAPITULO II.- DE LOS CABILDOS DE JUNTA DE GOBIERNO

ARTÍCULO XLIV: El Cabildo de Junta de Gobierno es una reunión de los miembros de ésta, constituido en órgano deliberante y ejecutivo, para dirigir, administrar y gobernar la Hermandad, así como para la gestión y resolución de los asuntos de trámite y todos los demás que no estén expresamente atribuidos al Cabildo General, y de conformidad, en todo caso, con lo que suponen nuestros Estatutos. También será competente para tratar aquellos asuntos que por su urgencia no puedan esperar la convocatoria de un Cabildo General, sin perjuicio de dar cuenta a éste de la resolución adoptada.

ARTÍCULO XLV: El Cabildo de Junta de Gobierno se reunirá a propuesta del Hermano Mayor o cuando lo solicite al menos la mitad de sus miembros. Se celebrará  obligatoriamente antes de la Estación de Penitencia, para estudiar la organización de la misma, y después de la Semana Santa, para conocer el informe del Diputado Mayor de Gobierno, y en los otros previstos en los presentes Estatutos. También será obligada su convocatoria para decidir la suspensión de cualquier acto de culto externo.

Con carácter previo al Cabildo General Ordinario de Cuentas, tendrá que aprobar la Memoria del ejercicio, las Cuentas anuales de la mayordomía y el Presupuesto de Ingresos y Gastos del ejercicio siguiente, para su presentación ha dicho Cabildo.

Corresponde al Hermano Mayor su convocatoria, que será realizada por oficio del Secretario y notificada con una antelación mínima de tres días, salvo urgencias. En la convocatoria habrá de figurar el Orden del Día que será fijado por el Hermano Mayor, atendiendo en su caso, las peticiones de los demás miembros de la Junta. Aún cuando no se cumplan los requisitos anteriores podrá celebrarse válidamente para tratar cualquier asunto, siempre que se hallen presentes la mitad más uno de los miembros de la Junta y así lo acuerden por mayoría.

Para la celebración del Cabildo de Junta de Gobierno será necesaria la asistencia del Hermano Mayor y del resto de los miembros en primera citación, y del Hermano Mayor o quien le sustituya y cinco miembros como mínimo, en segunda.

Los acuerdos se tomarán por mayoría absoluta de los asistentes.

No podrá ser objeto de acuerdo ningún asunto que no figure en el orden del Día, salvo que estando presente el Hermano Mayor y la mitad más uno de los miembros de la Junta, sea declarada la urgencia por mayoría.

Se levantará Acta de cada sesión con las circunstancias de lugar y tiempo, puntos sometidos a deliberación, forma y resultado de la votación y contenido del acuerdo, pudiendo cualquier miembro hacer constancia del voto contrario y la justificación del mismo.

Las Actas serán firmadas por el Secretario con el Visto Bueno del Hermano Mayor y se insertarán en el Libro Oficial de Actas de Cabildo de Junta de Gobierno.

Los miembros de la Junta de Gobierno guardarán secreto de todas las deliberaciones, asuntos tratados en los Cabildos de la misma, así como de las divergencias que pudieran suscitarse.

Las faltas de asistencia a las sesiones ordinarias de un miembro de Junta tres veces consecutivas, sin ser debidamente justificadas, implican la renuncia al cargo, y podrá el Hermano Mayor solicitar su remoción conforme a las disposiciones canónicas.

 

CAPITULO III.- DE LA JUNTA DE GOBIERNO

ARTÍCULO XLVI: La Junta de Gobierno estará constituida por los siguientes cargos:

 

-          Hermano Mayor

-          Vice - Hermano Mayor

-          Secretario

-          Vice - Secretario

-          Tesorero

-          Vice - Tesorero

-          Diputado de Caridad y Asistencia Social

-          Diputado de Formación

-          Prioste de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras

-          Prioste de María Santísima de la Caridad y del Consuelo

Su mandato tendrá una duración de cuatro años. Los miembros de la Junta de Gobierno podrán ser reelegidos sólo para un segundo mandato consecutivo en el mismo cargo.

Durante el tiempo de mandato, los miembros de la Junta de Gobierno usarán medalla reglamentaria con cordón compuesto por tres cabos trenzados de hilo dorado.

ARTÍCULO XLVII: El Hermano Mayor es el representante de la Hermandad y máximo responsable de la misma y de su Junta de Gobierno, siendo sus funciones las siguientes:

  1. Fomentar el culto en honor de nuestros Sagrados Titulares y promover todos los fines de la Hermandad, cuidando de su cumplimiento y, muy especialmente, de que los Hermanos se formen debidamente para el apostolado propio de los laicos.
  2. Presidir la Hermandad y ostentar la representación jurídica de la misma conforme a derecho, tanto canónico como civil, en el más amplio sentido y a todos los efectos, en toda clase de actos públicos y privados, en ceremonias religiosas y civiles, y ante toda clase de autoridades, corporaciones y tribunales eclesiásticos y civiles de cualquier índole o jurisdicción, firmando toda clase de documentos públicos y privados y pudiendo, a tal fin, otorgar poderes a favor de letrados y procuradores.
  3. Presidir y dirigir con el mayor sentido de responsabilidad la Junta de Gobierno.
  4. Convocar y presidir los Cabildos y todos los actos corporativos de la Hermandad.
  5. Dirimir en caso de empate en las votaciones mediante su voto de calidad.
  6. Refrendar los libros de Cuentas e Inventarios previamente visados por los Censores de Cuentas.
  7. Autorizar con su Visto Bueno, en los casos que fuere preciso y conveniente las citaciones, oficios y certificaciones que el Secretario hubiere de expedir así como las Actas de Cabildos y demás documentos oficiales.
  1. Asumir todos aquellos asuntos que por su importancia y significación deban serle atribuidos.

ARTÍCULO XLVIII: El Vice-Hermano Mayor colaborará directamente con el Hermano Mayor, sustituyéndole en caso de ausencia, enfermedad o imposibilidad del mismo, en sus mismos derechos y obligaciones, y en cuantas circunstancias y actos fuese necesario o reciba su representación, ayudándole constantemente en todo aquello en que lo necesitara.

ARTÍCULO XLIX: El Secretario, es el fedatario de la Hermandad, y como tal levantará acta de todos los Cabildos Generales y de Junta de Gobierno en los Libros destinados al efecto.

  1. Tendrá la responsabilidad de llevar el Libro Registro de Hermanos, que se actualizará cada año, inscribiendo las altas y bajas e informando a la Junta de Gobierno sobre las mismas. Asimismo, recibirá a los candidatos a Hermano en el acto de Juramento.
  2. Redactará la Memoria Anual de la Hermandad para su lectura y aprobación por la Junta de Gobierno y posterior lectura en el Cabildo General Ordinario de Cuentas. Igualmente confeccionará el censo de votantes para los Cabildos Generales.
  3. Guardará el sello de la Hermandad con el cual, junto a su firma autentificará las certificaciones de actas y acuerdos de la Junta de Gobierno con el Visto Bueno del Hermano Mayor.
  4. Extenderá las citaciones, oficios y certificaciones que sean necesarios, reservando el visto bueno de las mimas al Hermano Mayor, en los casos en que sea preciso y conveniente, y la toma de razón por el Tesorero cuando se trate de recibos de donativos en metálico o en especie.
  5. Dará lectura a la Fórmula de la Protestación de Fe, en la Solemne Función Principal de Instituto, cuyo texto se incluye en el Anexo a estos Estatutos.
  6. Tendrá la responsabilidad, en unión del Tesorero y el Diputado Mayor de Gobierno, del reparto de Papeletas de Sitio para la Estación de Penitencia.
  7. Citará a aquellos Hermanos que han cumplido los dieciséis años para el Juramento de los Estatutos.
  8. Portará el Estandarte de la Hermandad en todos los actos a que asista ésta corporativamente, a excepción de los Cultos Externos y de la Solemne Función Principal de Instituto, en la que durante la lectura de la Protestación de Fe lo portará el Vice-Secretario.
  9. Informará a la Junta de Gobierno sobre los Hermanos fallecidos a fin de que se dispongan los sufragios previstos en estos Estatutos, comunicando a los familiares la fecha y hora escogida para los mismos.
  10. Entregará a los candidatos a miembros de Junta de Gobierno la credencial de haber presentado su candidatura, y a los miembros de aquélla elegidos en Cabildo General Ordinario de Elecciones.
  11. Será el responsable directo de la difusión de los actos de culto internos y externos de la Hermandad, así como de aquellas actividades que ésta realice. Para ello, la Hermandad podrá dotarse de los medios que estime conveniente para una mejor comunicación y divulgación tanto entre sus miembros, como al conjunto de la sociedad.

ARTÍCULO L: El Vice-Secretario colaborará directamente con el Secretario, sustituyéndole en caso de ausencia, enfermedad o imposibilidad del mismo, en sus mismos derechos y obligaciones, y en cuantas circunstancias y actos fuese necesario o reciba su representación, ayudándole constantemente en todo aquello en que lo necesitara.

ARTÍCULO LI: El Tesorero es el encargado de toda la gestión económica de la Hermandad. Tendrá que cumplir las siguientes misiones:

  1. Cobrar las cuotas ordinarias y extraordinarias, mediante recibo que firmará junto con el Secretario; asimismo, será el responsable de la recaudación de las limosnas, donativos y cepillos, así como en general, cualquier otro ingreso, a excepción de aquellos que tengan como destino la Bolsa de Caridad y la Asistencia Social.
  2. Tendrá la responsabilidad, en unión del Secretario y del Diputado Mayor de Gobierno, del reparto de las Papeletas de Sitio para la Estación de Penitencia.
  3. Hará frente a todos los pagos y obligaciones que contraiga la Hermandad.
  4. Confeccionará el presupuesto anual de ingresos y gastos de la Hermandad.
  5. Depositar los fondos sujetos a su custodia en cuenta corriente bancaria contratada a nombre de la Hermandad, y reconociéndose para la disposición de cantidades la firma del Hermano Mayor, Vice-Hermano Mayor, el Tesorero y el Vice-Tesorero, siendo necesario dos de estas firmas, con carácter mancomunado, si bien en todo caso una de ellas debe ser la del Hermano Mayor o la del Vice-Hermano Mayor en los casos en que éste le sustituya conforme a lo previsto en el Artículo XLVIII.
  6. Llevará, en el correspondiente Libro de Caja, los diferentes movimientos de fondos, separados por conceptos y su asiento en contabilidad.
  7. Tendrá la custodia de los Libros de Inventario en el que se detallarán todos los  bienes y objetos propiedad de la Hermandad en el que mensualmente se anotarán las altas y bajas que se produzcan. Anualmente se cerrarán dichos Libros con la firma de Priostes, Censores de Cuentas y el Visto Bueno del Hermano Mayor.
  8. Informará a la Junta de Gobierno de la situación contable de la Hermandad, en el Cabildo en que le sea requerida.
  9. Rendirá cuentas anualmente a la Junta de Gobierno con anterioridad a la celebración del Cabildo General Ordinario de Cuentas.
  10. Solicitará proyectos y presupuestos para las obras, mejoras y reformas que se acuerden por la Junta de Gobierno.
  11. Archivará correctamente todos los comprobantes de los pagos realizados.
  12. No podrá prestar o ceder temporalmente objeto alguno, propiedad de la Hermandad, sin acuerdo previo de la Junta de Gobierno.

ARTÍCULO LII: El Vice-Tesorero colaborará directamente con el Tesorero, sustituyéndole en caso de ausencia, enfermedad o imposibilidad del mismo, en sus mismos derechos y obligaciones, y en cuantas circunstancias y actos fuese necesario o reciba su representación, ayudándole constantemente en todo aquello en que lo necesitara.

ARTÍCULO LIII: Al Diputado de Caridad y Asistencia Social le corresponde promover y fomentar la caridad fraterna como señal de identidad del Cristiano y Hermano de la Hermandad, procurando que la práctica de la Caridad lleve a buscar que en todo resplandezca la Justicia.

Para el cumplimiento de sus cometidos contará con los Hermanos, que según lo establecido en el Artículo XIII deberán  participar en cuantos actos de Asistencia Social esté inmersa la Hermandad. Sus misiones son:

  1. Estimular y canalizar la acción caritativa de los Hermanos y de la Hermandad.
  2. Tener funciones de control y gestión de la Asistencia Social.
  3. Representar al Hermano Mayor en cuantas gestiones le sean encomendadas por éste y relativas a la Asistencia Social.
  4. Realizar, en la medida de lo posible, visitas a aquellos Hermanos que se encuentren enfermos en sus domicilios u hospitalizados.
  5. Establecer contacto o relación con otros organismos de Caridad, tanto parroquiales como diocesanos, en especial con Cáritas Diocesana.
  6. Presentará una memoria anual, dando fe de los actos de Asistencia Social y Caridad en los que haya participado o contribuido la Hermandad.
  7. Contará con un espacio reservado especialmente en el Boletín de la Hermandad para la difusión de artículos relativos a la acción caritativa y de asistencia social.

En todo lo no recogido en el presente artículo se estará a lo dispuesto en el Reglamento Interno de Asistencia Social y Caridad del que se dote la hermandad.

ARTÍCULO LIV: Al Diputado de Formación le corresponde promover la formación espiritual y humana de los hermanos, actuando en estrecha colaboración con el Director Espiritual. Para desarrollar su labor podrá contar con la colaboración de asesores y especialistas debidamente formadas al respecto. Sus cometidos son:

  1. Cuidar de la educación en la fe de los hermanos y promover la participación de los mismos en la acción evangelizadora de la Iglesia.
  2. Dirigir y coordinar la ejecución del Programa de Formación de la Hermandad, aprobada por la Junta de Gobierno a propuesta suya.
  3. Promover la realización de los cursos previos al acto de juramento de Estatutos de los aspirantes a hermano, difundiendo entre ellos el conocimiento y estudio de las mismas.
  4. Programar ciclos formativos.
  5. Colaborar con los organismos competentes de la Iglesia en todo lo referente a formación y pastoral.
  6. En general, promover una formación permanente de los hermanos en la que se una la atención a la Palabra de Dios con la liturgia, la celebración del culto con la práctica de la caridad, el testimonio cristiano con el anuncio explícito del Evangelio.
  7. Dedicará una atención especial a los jóvenes de la Hermandad, como garantes de la continuidad de la misma, para lo cual se promoverán ciclos de formación litúrgica para aquellos Hermanos que deseen asumir la responsabilidad de ser Acólito o Monaguillo en la Cofradía.
  8. Contará con un espacio reservado en el Boletín de la Hermandad para la difusión de artículos de formación.

ARTÍCULO LV: Los Priostes serán dos. Uno de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y otro de María Santísima de la Caridad y del Consuelo.

Cada Prioste, cumplirá las siguientes misiones:

  1. Responsabilizarse del montaje del Altar de Insignias para el desarrollo de los actos de Culto Externo.
  2. Organizar, en colaboración con el Director Espiritual, todos los cultos que, bien por Estatutos o por cualquier circunstancia especial, hayan de celebrarse dentro o fuera de la Sede Canónica, procurando que siempre se celebren con la mayor dignidad y solemnidad, como corresponde a nuestra Hermandad, para que los mismos sean sinceros en “espíritu y verdad”.
  3. Serán responsables de comunicar mensualmente al Tesorero las altas y bajas que se produzcan de los bienes y enseres propiedad de la Hermandad, firmando anualmente en su respectivo Libro de Inventario.
  4. Dispondrán las vestiduras y exorno de todas las imágenes anteriormente descritas y la preparación, montaje y exorno de sus respectivos altares de Culto (si los hubiere), para la cual podrán ser auxiliados por aquellas personas que por sus cualidades, estén dispuestas a colaborar en dichas tareas.
  5. Tendrán a su cargo la cera de Culto y cuantos ornamentos de Culto y Sagrados le confíe el Tesorero para su custodia, velando siempre por la conservación y buena presentación de los mismos, debiendo dar cuenta a aquél de las necesidades de restauración o reposición de lo que procediere.
  6. Mantendrá localizados y adecuadamente almacenados todos y cada uno de los elementos que componen el Inventario de la Hermandad, respondiendo de ellos ante el Mayordomo.

El Prioste de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras tendrá la responsabilidad del montaje y ornamentación de las Andas correspondientes al Señor.

El Prioste de María Santísima de la Caridad y del Consuelo tendrá la responsabilidad del montaje y ornamentación de las Andas correspondientes a la Santísima Virgen.

Ambos Priostes serán los encargados de efectuar los cambios en la vestimenta de las Imágenes Titulares, pudiendo estar auxiliados o delegar en otras personas que se distingan por tales prácticas.

ARTÍCULO LVI: Si por cualquier causa quedara vacante el cargo de Hermano Mayor, le sustituirá el Vice-Hermano Mayor, salvo que la Junta de Gobierno decida la convocatoria de nuevas elecciones.

Si quedase vacante cualquier otro cargo de la Junta de Gobierno, el Hermano Mayor podrá nombrar a un nuevo Hermano para ocupar dicho cargo.

ARTÍCULO LVII: De acuerdo con el Canon 318.2, el Excmo. y Rvdmo. Sr Obispo puede remover de su cargo al Hermano Mayor y a cualquiera de los miembros de la Junta de Gobierno, oyendo siempre antes al Hermano Mayor, al propio interesado y a la Junta de Gobierno.

 

TITULO VI.-  DE LA ECONOMÍA DE LA HERMANDAD

ARTÍCULO LVIII: El Patrimonio de la Hermandad está integrado por todos sus bienes, derechos y acciones y que se reflejan en los Libros de Inventario, según lo prescrito en estos Estatutos. Dicho Patrimonio se acrecentará con todo lo que, por cualquier título, adquiera en lo sucesivo.

Son fuentes normales de ingresos de la Hermandad las cuotas de Hermanos, tanto ordinarias como extraordinarias, que el Cabildo General apruebe. Constituyen otras fuentes de ingresos, las limosnas, herencias, donaciones, subvenciones y demás ingresos no específicamente determinado a la Asistencia Social. Las donaciones para un fin determinado, si se aceptan por la Junta de Gobierno, se destinarán exclusivamente a esa finalidad. En otro caso no podrá aceptarse.

ARTÍCULO LIX: Anualmente se confeccionará el Presupuesto General de Ingresos y Gastos que deberá ser aprobado en Cabildo General de Cuentas.

La Junta de Gobierno, por razones extraordinarias, podrá aprobar a propuesta del Hermano Mayor, alteraciones en las consignaciones de las diversas partidas presupuestarias, dándose cuenta al Cabildo General inmediato.

Las cuentas anuales, una vez aprobadas por el Cabildo General Ordinario de Cuentas, se rendirán al Vicario General conforme a lo preceptuado en los Cánones 319.1 y 1287.1.

ARTÍCULO LX: En la Administración de los bienes de la Hermandad brillará siempre la caridad cristina y la sobriedad evangélica.

ARTÍCULO LXI: En todo lo no previsto en este Título, se observará lo dispuesto en el Libro V, De los bienes temporales de la Iglesia, del Código de Derecho Canónico.

 

TITULO VII.- DE LA EXTINCIÓN DE LA HERMANDAD

ARTÍCULO LXII:La Hermandad puede extinguirse por las causas establecidas en el Canon 120 observándose en su caso lo preceptuado en el Canon 320.

En el caso en que solo quedare un Hermano de esta Hermandad, compete al mismo el ejercicio de todos sus derechos en la misma.

En cuanto a los bienes propios, en caso de extinción, se estará a lo dispuesto en el Canon 123.

 

DISPOSICIÓN FINAL

La Hermandad para mejor cumplir sus fines, establecerá los Reglamentos de Régimen Interno que estime convenientes, cuya modificación y aprobación será competencia exclusiva del Cabildo General.

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